jueves, 30 de junio de 2022

El primer caso de violencia obstétrica en llegar a juicio


El caso de Johanna Piferrer es el primero de violencia obstétrica que logra judicializarse. Si bien, este tipo de violencia se encuentra contemplada dentro de la Ley 26.485 (de protección integral contra toda forma de violencia contra las mujeres), no se encuentra tipificada como un delito en el Código Penal y por ello solamente puede denunciarse en un marco administrativo.  No obstante, Johanna Piferrer logró que su caso fuera el primero del país en judicializarse y que permitiera visibilizar cómo la violencia obstétrica se vincula a las muertes perinatales (las que se producen desde la semana 22 de embarazo hasta la primera semana de vida).

El camino de Johanna Piferrer comienza en 2014, año en que realiza una denuncia al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, esa presentación atravesó varios organismos y mesas de trabajo. Finalmente el Defensor del Pueblo de la Nación determinó la violencia obstétrica frente a la muerte perinatal y exhortó a la institución denunciada a cambiar sus prácticas, capacitar a su personal y a asignar una habitación fuera del área de maternidad para las personas gestantes que atraviesen muerte perinatal.

“La primera vez que salí de mi casa a un lugar con muchas personas, después de haber atravesado por el parto de sin vida de Ciro fue el 3 de junio de 2015. Te sentís muy sola y tu realidad no condice con el exterior. Esa primera vez salí con el cartel que decía: «La violencia obstétrica es violencia de género». Creo que el tiempo histórico y los feminismos contribuyeron para que podamos contar lo que nos pasa. Las mujeres y personas gestantes atravesamos un montón de realidades. Sé que a nadie le gusta hablar de esto, pero también parimos hijos deseados sin vida“, sostuvo Johanna Piferrer.

El Código Civil en su artículo n°19 establece que hay vida desde la concepción (utilizado como argumento por parte de las personas anti-derechos en el debate por la legalización del aborto) y en su artículo n°22 dice que si la persona nace sin vida se trata de un NN, lo cual se replica en el sistema de salud: “Si tenés el privilegio de acceder a un certificado de defunción fetal en su descripción dice «Feto NN». Y la realidad es que esos cuerpos son entregados en cajas, bolsas o frascos. Nadie responde por esos cuerpos. Y todo esto es si tenés la suerte de que se haya registrado la muerte perinatal“, relató Johanna Piferrer.

Desde hace seis años Piferrer se encuentra trabajando para que se apruebe el proyecto bautizado como Ley Johanna, que busca establecer procedimientos médico-asistenciales para la atención de mujeres y personas gestantes frente a la muerte perinatal.

Actualmente están realizando una colecta de firmas para presentar ante el juzgado en el que se tramita la causa por violencia obstétrica: Firmar petición acá.

Ante cualquier consulta por violencia obstétrica se puede enviar un mail a consavig@jus.gov.ar o llamar al (011) 5300-4000 interno 76633.

*Producción: Algo con Erre

Fuente: fmlatribu