miércoles, 6 de septiembre de 2023

"Todavía se lucha contra la violencia obstétrica": el cambio de paradigma en la obstetricia



San Ramón nació el 31 de agosto del año 1200 en Portell, muy cerca de Barcelona (España). Su madre, murió en el parto, sin llegar a conocer el rostro de su hijo.


A pesar de haber fallecido a sus cortos 31 años, San Ramón fue nombrado santo por el inmenso trabajo social, en virtud de rescatar a cientos de personas en situación de esclavitud en África, a pesar de que esto le costara múltiples castigos, azotes, y torturas. Es por las condiciones de su nacimiento, que se decidió nombrarlo patrono de las parturientas y de las parteras.


Decir partera, tiene en nuestra provincia connotaciones que, para algunas generaciones, siguen siendo negativas, a causa de la innumerable cantidad de casos de violencia obstétrica que se han registrado y que se cuentan de generación en generación. Sin embargo, la verdad es que existen profesionales dedicadas que, con amor, con preparación y con mucha responsabilidad, hoy son pilares fundamentales para las mujeres embarazadas.

En Tucumán, poco a poco el estigma sobre las parteras se va borrando para abrir paso a lo que realmente importa: el acompañamiento integral a las mujeres embarazadas.

Marina Almaraz (MP 580) forma parte del equipo de obstetras del Hospital Regional de Concepción hace muchos años, y desde allí explica el papel fundamental de los obstetras al día de hoy: “Nosotras estamos acompañando los embarazos sin riesgo, aquí hay controles prenatales, hay preparación integral para la maternidad, planificación familiar, antes del embarazo ya se reúnen con la obstetra para ver el tema de la anticoncepción” detalló para eltucumano, dejando en claro que el papel no es solamente para el momento del parto, como se cree, o como solía ser.

“Acá tenemos guardia obstétrica permanente, siempre hay parteras, una en admisión para controlar latidos, para revisar a la mamá, explicarle, estamos a partir de determinadas semanas, se escuchan los latidos. El gineco es quien decide si pasa para sala de parto o para cirugía, en el ala 3 tenemos a las pacientes puérperas. En sala de parto se las controla. Se controla el puerperio también” especificó.

Hoy en día, el acompañamiento psicológico a la mujer gestante es fundamental: “Nosotras somos las compañeras, guiamos, le vamos diciendo qué van a sentir, cómo van a ser las contracciones. Somos un acompañamiento, las que hacen todo el trabajo de parto es la mamá. Es un momento tan importante que como mujer te marca mucho. Ser partícipe de algo tan lindo como el nacimiento de un hijo. Saber que le va a quedar un recuerdo a esa mujer del nacimiento de un hijo. Las pacientes que las controlaste hace años se acuerdan de vos años después. Es una satisfacción que las personas te digan ‘gracias por ayudarme’”.


Como toda profesión medicinal, la obstetricia cambia año a año y se ha llegado a un avance en el proceso de parto, en pos de proteger y cuidar mucho más a la embarazada”: “El uso de fórceps ya está prohibido, o si tienen los bebés más de cuatro kilos tampoco se arriesga, si el parto es gemelar ya tampoco no. Los médicos determinan si va a haber un parto normal o no” remarcó.


Emilse Romano (MP 796), está a cargo del ala obstétrica del hospital de Santa Lucía, y explicó también a eltucumano sobre la importancia de profesionalizar el ejercicio, y, sobre todo, de luchar contra la violencia obstétrica: “En la parte pública está el programa ruta de la embarazada, nosotros debemos cumplir con lo que pide ese programa” dijo.


“Muchas embarazadas se saltean el control obstétrico en la parte privada, pero en lo público hago preparación a la maternidad, vemos la preparación de los pezones para dar de lactar, el control del dolor, los masajes, ejercicios para reforzar los músculos perineales, es algo individual, pero estoy en proyecto de poder hacerlo una vez a la semana para que las chicas vayan con esa confianza e información. Les damos información sobre la Ley y la embarazada, y la información sobre la violencia obstétrica” contó.


El prejuicio contra “la partera”


Las historias de maltrato a mano de las parteras o enfermeras a cargo del parto normal, parecen haber marcado a generaciones enteras de mujeres. Hoy en día, es tarea de obstetras como Marina o Emilse las de desmitificar esto, e incorporar el amor y la empatía en el consultorio: “Me pasa mucho de las mamás de las chicas embarazadas que las acompañan a los controles, y llegan con la historia de que cuando ellas parieron les pegaron, que las insultaron, que les colocaban medicación sin avisar. Siempre hay que estar aclarando que los casos de violencia cada vez son menos y que es ilegal, pero sé que todavía hay mucho trabajo por hacer con respecto a la violencia obstétrica”.


Sobre este flagelo que persigue a su profesión, la lic. Romano explicó: “Este tema se está tratando muchísimo a nivel mundial, nacional y provincial, se está trabajando muchísimo en erradicar la violencia obstétrica, ahora me mandaron la ley de partos para que de una capacitación a las embarazadas. Se está peleando por la Ley de Ejercicio profesional de la obstetricia, es decir ser recibidos a nivel nacional como profesionales, luchamos por los derechos de las embarazadas nosotras, muchos médicos no respetan y se da la violencia obstétrica, como una mujer que viene dilatando correctamente y terminan en cesárea porque no quieren esperar al parto natural. O las llenan de miedo diciendo que se pueden morir ellas o el bebé, y no es así” se lamentó.


Aunque cada vez con menos frecuencia, sucede que a veces las cosas no salen bien en la sala de partos, y ahí es cuando el papel de las parteras se hace presente:” Cuando las cosas no salen bien y como una las espera, a mí me duele. El abrazo, las consuelo, las beso y les digo que cuenten conmigo siempre, que jamás duden. Si me pasó con una paciente y duele un montón.


Mariana, fue mamá hace unos pocos meses a través de la gestión de salud privada. Y hoy, con su bebé en brazos, recuerda lo importante de haber tenido ese acompañamiento obstétrico durante su gestación: “Mi ginecólogo es gineco-obstétra, desde el día uno me explicó absolutamente todo hasta con dibujitos, no me quedaba ninguna duda. Me hizo hacerme muchísimos estudios mes a mes, no quedó ninguno sin hacerme, fue muy comprensivo” dijo.


“Yo desde un principio quería un parto natural, no se pudo porque el bebé pesaba mucho, aunque tenía 9 de dilatación. Me recomendó el curso preparto, lo hice con una obstetra. Ahí me explicaron y me hicieron entender esto de que el parto natural era mucho de nuestra preparación de la mente que lo físico, que es un trabajo en equipo entre el bebé y vos, todo para no sufrirlo. El posparto también me sentí acompañada. Te preguntan cómo estás y siempre estás sensible, hacen un poco el papel de psicólogos los obstetras”, opinó con eltucumano.


“La preparación de la maternidad para mí fue muy importante, algunas solas y otras en pareja, la de respiración y control del dolor fue fundamental, ahí le enseñan al padre o pareja a contener, a cómo no ponerte más nervioso. Pero es muy personal, algunos no tienen paciencia, debe haber un acuerdo previo de que van a trabajar de esa manera. También te dan clases de lactancia, del tema del agarre. Se las recomiendo a todas las embarazadas” cerró.


Fuente: El Tucumano -  31 Ago 2023 - 21:31


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