Este protocolo no respeta las decisiones de una madre y su familia y ahí así dicen que tienen parto respetado. Si estás buscando un parto respetado, no vayas al Sanatorio Finocchietto.
PARTO Y NACIMIENTO HUMANIZADO O RESPETADO
NORMAS ACTUALIZADAS DEL SANATORIO FINOCCHIETTO
1. Durante el embarazo es obligatorio una consulta con el coordinador de Neonatología para ser admitidos en la asistencia en dicha institución
2. Para autorizar el ingreso, toda embarazada en Trabajo de Parto, deberá ser controlada por el Médico Obstetra de guardia.
3. En Preparto y/o Sala de Partos se deberá realizar monitoreo continuo y la colocación de una vía con catéter intravenoso, previa extracción de sangre para Grupo, Factor Rh y VDRL
4. No podrá ingresar a la Sala de Partos sin la presencia de Médico Anestesista.
5. Una vez nacido el Bebé, se espera a que el cordón deje de latir para proceder a su clampeo y corte.
6. Para una mejor evaluación por parte del Neonatólogo, no se dejará la Sala de Partos en penumbras.
7. Es obligatorio por Ley la aplicación de la vacuna contra la Hepatitis B. Aquellas parejas que no la autoricen, podrán ser denunciadas ante la Justicia o el Ministerio De Salud.
8. Vitamina K, se usará la inyección intramuscular. La vía oral no posee la misma absorción. El Recién Nacido puede vomitar y no recibir la dosis adecuada para evitar hemorragias. Además que ese pinchazo no le duele al tener elevado el nivel de endorfinas.
9. El baño es obligatorio en todo bebé que pase por el canal de partos, al igual que el colirio con antibióticos en los ojos.
10. Quienes no estén de acuerdo con este protocolo pueden elegir otro establecimiento.
martes, 11 de agosto de 2015
martes, 4 de agosto de 2015
Un parto para sanar
Con el mayor tuve un embarazo sano, siempre tuve ganas de parir de forma natural, pero no era consciente de los riesgos que implica enfrentarse con el sistema médico en estos casos. El obstetra, un, hombre agradable, simpático, yo estaba contenta.
A las 32 semana la eco me dio un grado 3 de maduración y eso le dio pie al él para alarmarme (pero que hoy sé que es normal), que cualquier cosa lo llame, me dio su celular, el teléfono de la casa, gestos que me parecieron buenos en aquel momento.
La siguiente Eco, la doopler me la hice dos días antes del nacimiento de mi hijo, que fue a las 37 semanas, todo estaba bien, pero ese domingo tuve fuertes dolores de cabeza y tenía la presión un poco alta (fue mi único episodio de presión alta), me fui a la guardia, donde estaba el equipo de mi obstetra, yo sabía que le faltaba para nacer, pero me dolía mucho la cabeza.
Ahí me internaron y él llegó a los 20min, y sin verme a mí ni nada, le dijo a mi marido que esperaba afuera, “quedate tranqui que ya lo sacamos”! Nunca trataron de bajarme la presión y ver si podíamos esperar, tampoco hubo malos tratos hacia mí, siempre muy atentos, todo el equipo que me operó, no puedo decir que me trataron mal, sí puedo dudar de la necesidad real de mi cesárea. Así nació mi primer hijo, cesárea de urgencia, a las apuradas, yo lo único que deseaba era que me dejara de doler la cabeza. Además por un distrés respiratorio estuvo 5 dias eternos en neo, donde podía visitarlo cada 3 horas.
Ahí me internaron y él llegó a los 20min, y sin verme a mí ni nada, le dijo a mi marido que esperaba afuera, “quedate tranqui que ya lo sacamos”! Nunca trataron de bajarme la presión y ver si podíamos esperar, tampoco hubo malos tratos hacia mí, siempre muy atentos, todo el equipo que me operó, no puedo decir que me trataron mal, sí puedo dudar de la necesidad real de mi cesárea. Así nació mi primer hijo, cesárea de urgencia, a las apuradas, yo lo único que deseaba era que me dejara de doler la cabeza. Además por un distrés respiratorio estuvo 5 dias eternos en neo, donde podía visitarlo cada 3 horas.
A los dos años quedé embarazada de mi segundo hijo, volví con el mismo médico yo me sentía agradecida con él, sentía que nos había salvado la vida, (él me hizo creer eso, que casi me muero, o que podía haber tenido un derrame cerebral o que mi hijo se podría haber muerto). Cesárea programada, el motivo: cesárea anterior (la semana anterior a un viaje del obstetra por un congreso) No lo cuestioné, no me pregunte si podía ser de otra forma, acepte.
Comencé a pensar en esto de la violencia obstetricia cuando una amiga me invita a escuchar un programa de radio (“Vos sabes”, lo recomiendo) que ella y otra amiga conducen y es sobre estos temas y crianza. Escuchando, leyendo, investigando, me di cuenta de que mis dos cesáreas habían sido innecesáreas, así que me propuse para mi tercer hijo intentar un parto fisiológico, no intervenido, que acá en La Plata, hubiese sido muy difícil en una institución, luego de dos cesáreas.
Me contacté con Maria Ines Huarte, una partera con mucha experiencia, nos reunimos en grupo, armamos una linda tribu, donde aprendíamos de las experiencias de las que iban pariendo, compartíamos miedos, inseguridades, sensaciones, alegrías.
Me tomé este embarazo de otra forma, leí mucho, fui a yoga, estaba conciente y conectada con mi bebé. Para los controles médicos, visité a un ginecólogo que respetaba mi decisión, aunque no vendría al domicilio, ni se comprometía mucho con mi plan, se limitaba a hacerme los estudios de rutina, que siempre dieron bien.
Cuando le lleve los últimos estudios (que estaban diez puntos), en la consulta de la semana 38, me pregunto si estaba segura de mi decisión, que dos cesáreas anteriores, etc… hizo alguna broma sobre poner fecha para operar y por rutina me dijo desde ahora nos vamos a ver todas las semanas. Con mi marido decidimos ya no volver, no necesitábamos mas controles, ni chistes sobre cesáreas, ni miedos, ni inseguridades. Ahí comenzó el tiempo de preparar el nido, de esperar, descansar. Para cualquier consulta contábamos con la partera.
A las 41 semanas, después de todo un domingo con contracciones, vino la partera a las 12 de la noche, hice casi todo mi trabajo de parto en la bañera, todo estaba listo, planificado, luces de velas, silencio, calidez de mi hogar, sentada en la cama, mi marido sosteniéndome, la partera y mi amiga estaban frente a mí y por momentos yo apoyaba mis pies sobre sus piernas para pujar. Ellas me alentaban, dale, viene, vos podes, viene, viene y cuando ya creí que no podía más, siento que salió la cabeza y el cuerpito y fue maravilloso!! Lo había logrado, no lo podía creer, estaba fundida, pero feliz!! (Eran las 3,41 am) La beba se prendió a la teta ni bien la puso en mi pecho, luego cortaron el cordón, cuando terminó de latir, la placenta salió enseguida. Tuve un pequeño desgarro, pero no necesitó puntos.
Fue intenso, doloroso, (por qué no decirlo, nuestros úteros están culturalmente sentenciados a doler, ya vendrán generaciones que recuperen el parir sin dolor de nuestros antepasados, pero eso depende de nosotras) pero tan, tan, tan sanador que el dolor no es algo que recuerde de ese momento…
Y al fin llegó el día y lo decidió mi cuerpo y así fue que parí. Parí con el alma con la garganta con la boca y con la voz parí con las piernas y con los brazos parí con el útero y con la vagina parí con las manos y con el corazón parí con las entrañas y con la convicción de que podía hacerlo!
Julieta, Febrero 2015, La Plata
Y al fin llegó el día y lo decidió mi cuerpo y así fue que parí. Parí con el alma con la garganta con la boca y con la voz parí con las piernas y con los brazos parí con el útero y con la vagina parí con las manos y con el corazón parí con las entrañas y con la convicción de que podía hacerlo!
Julieta, Febrero 2015, La Plata
domingo, 2 de agosto de 2015
10 Principios de la Oficina Regional Europea de la Organización Mundial de la Salud en el cuidado perinatal
1. Ser no medicalizado, lo que significa que el cuidado fundamental debe ser provisto utilizando un set
mínimo de intervenciones y aplicando la menor tecnología posible.
2. Ser basado en el uso de tecnología apropiada, lo que se define como un conjunto de acciones que incluyen métodos, procedimientos, tecnología, equipamiento y otras herramientas, todas aplicadas a resolver un problema específico y tendiente a reducir el uso de tecnología compleja o sofisticada, cuando procedimientos más simples pueden ser suficientes o mejores.
3. Ser basado en las evidencias, lo que significa ser avalado por la mejor evidencia científica disponible.
4. Ser regionalizado, basado en un sistema eficiente de referencia de centros de cuidado primario a niveles de cuidado terciario.
5. Ser multidisciplinario, con la participación de profesionales de la salud como obstétricas, obstetras, neonatólogos, enfermeras, educadores, cientistas sociales, etc.
6. Ser integral, teniendo en cuenta las necesidades intelectuales, emocionales, sociales y culturales de las mujeres, sus niños y familias, y no solamente un cuidado biológico.
7. Centrado en las familias, dirigido a las necesidades de la mujer, su hijo y su pareja.
8. Ser apropiado, teniendo en cuenta las diferentes pautas culturales.
9. Tener en cuenta la toma de decisión de las mujeres.
10. Respetar la privacidad, la dignidad y la confidencialidad de las mujeres
2. Ser basado en el uso de tecnología apropiada, lo que se define como un conjunto de acciones que incluyen métodos, procedimientos, tecnología, equipamiento y otras herramientas, todas aplicadas a resolver un problema específico y tendiente a reducir el uso de tecnología compleja o sofisticada, cuando procedimientos más simples pueden ser suficientes o mejores.
3. Ser basado en las evidencias, lo que significa ser avalado por la mejor evidencia científica disponible.
4. Ser regionalizado, basado en un sistema eficiente de referencia de centros de cuidado primario a niveles de cuidado terciario.
5. Ser multidisciplinario, con la participación de profesionales de la salud como obstétricas, obstetras, neonatólogos, enfermeras, educadores, cientistas sociales, etc.
6. Ser integral, teniendo en cuenta las necesidades intelectuales, emocionales, sociales y culturales de las mujeres, sus niños y familias, y no solamente un cuidado biológico.
7. Centrado en las familias, dirigido a las necesidades de la mujer, su hijo y su pareja.
8. Ser apropiado, teniendo en cuenta las diferentes pautas culturales.
9. Tener en cuenta la toma de decisión de las mujeres.
10. Respetar la privacidad, la dignidad y la confidencialidad de las mujeres
jueves, 28 de mayo de 2015
Investigación sobre la percepción de las usuarias acerca de la violencia obstétrica - Caracas
Violencia obstétrica: percepción de las usuarias
Drs. Pablo Terán*, Carlos Castellanos*, Mireya González Blanco**, Damarys Ramos*
*Médicos especialistas en Obstetricia y Ginecología, egresados de la Maternidad Concepción Palacios (MCP). Caracas, Venezuela.
** Médico especialista en Obstetricia y Ginecología, Jefa del Servicio de Ginecología, Directora del Curso de Especialización de la Universidad Central de Venezuela en la MCP. Caracas, Venezuela.
Objetivo:
Evaluar la percepción de las usuarias sobre la atención recibida en relación con prácticas consideradas como violencia obstétrica.
Métodos:
Estudio prospectivo, descriptivo, exploratorio, de corte transversal por medio de una encuesta anónima a 425 puérperas atendidas en la Maternidad Concepción Palacios entre mayo y agosto de 2011, sobre aspectos relativos a violencia obstétrica.
Resultados:
El 66,8 % manifestó la realización de procedimientos médicos sin consentimiento informado, 49,4 % fue objeto de algún tipo de trato deshumanizante, solo 20,5 % percibió trato no violento.
Entre los reportes de trato deshumanizante predominó el obstaculizar el apego precoz (23,8 %).
El trato deshumanizante fue percibido con más frecuencia por las gestantes tardías y las adolescentes (P<0,0001).
Los principales perpetradores señalados son las enfermeras y los médicos. Entre los procedimientos sin consentimiento el más frecuentemente reportado fue la realización de múltiples tactos (37,2 %) y la administración de oxitócicos (31,3 %). Este tipo de violencia fue percibido con más frecuencia por las adolescentes (P<0,0002). A más alto nivel de educación se observó menor percepción de violencia (P<0,0059).
Una de cada 4 usuarias conoce el término violencia obstétrica, y 1 de cada 5 sabe donde denunciarla. Solo 12 % recibió información sobre el consentimiento informado y 17 % firmó un formulario.
Conclusiones:
Existe una elevada percepción de violencia en la atención obstétrica dada por la realización de procedimientos médicos sin consentimiento informado y trato deshumanizante por parte del personal de salud. No se aplica de manera sistemática la obtención del consentimiento informado.
Ver documento completo: http://goo.gl/F3hyY3
viernes, 24 de abril de 2015
¿Qué es la violencia obstétrica?
Se entiende por violencia obstétrica1 cualquier acción que medicalice y patologice los procesos reproductivos naturales y biológicos, expresados en un trato deshumanizado por parte de los profesionales de la salud, relacionadas con todo el procedimiento que conlleva un embarazo, desde el período de gestación hasta el post parto, afectando de manera directa o indirecta, el cuerpo y los procesos reproductivo de las mujeres.
Violencia obstétrica física y psicológica
En el ámbito físico esta violencia se traduce en prácticas invasivas, tales como: el tacto realizado por más de una persona, la episiotomía de rutina, el uso de fórceps, la maniobra de Kristeller, el raspaje de útero sin anestesia, una cesárea sin justificación médica y el suministro de medicación innecesaria. Mientras que la violencia obstétrica sicológica se manifiesta en un trato deshumanizado mediante la utilización de un lenguaje inapropiado y grosero, discriminación, humillación, burlas y críticas respecto al estado de la mujer y su hijo (a). Asimismo alcanza la omisión de información sobre la evolución del embarazo por parte de los profesionales de salud.
Manifestaciones de la violencia obstétrica
- No atender oportuna y eficazmente las emergencias obstétricas.
- Obligar a la mujer a parir en posición supina y con las piernas levantadas, existiendo los medios necesarios para la realización del parto vertical.
- Obstaculizar el apego precoz del niño o niña con su madre, sin causa médica justificada, negándole la posibilidad de cargarlo o cargarla y amamantarlo o amamantarla inmediatamente al nacer.
- Alterar el proceso natural del parto de bajo riesgo, mediante el uso de técnicas de aceleración, sin obtener el consentimiento voluntario, expreso e informado de la mujer.
- Practicar el parto por vía de cesárea, existiendo condiciones para el parto natural, sin obtener el consentimiento voluntario, expreso e informado de la mujer.
Fuentes:
Wikipedia.
Ley de Parto Respetado - Ley nacional Nº 25.929
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